El negocio de la candidatura propia
Escrito por ocraM el 11.01.2006 | del antiguo blog
Tachas más, tachas menos, este 8 de abril tendremos VEINTICUATRO (24) candidatos presidenciales. Será la cédula electoral más poblada de la historia de la gloriosa República Peruana.
Tamaña proliferación fue calificada ayer como “irracional y anecdótica” por el analista político Enrique Bernales (ex izquierdista, ex Comisionado de la Verdad). De la web de RPP:
Según Bernales, el elevado número de candidatos se debe a la “percepción ilusionada” de muchos de ellos lo que les hace distorsionar la realidad, pero también a la ley de partidos políticos que no ha funcionado porque es bastante ambigua.
Con lo último sí estoy de acuerdo. La famosa ley 28094, creada justamente para frenar el aumento de la natalidad partidaria, ha servido más bien para proporcionar gratos momentos de burla y diversión a quienes se salieron con la suya e inscribieron a los TREINTA Y CINCO (35) partidos políticos que según la ONPE están aptos para participar en la elección.
Pero me permito discrepar con Bernales en eso de que muchos de los VEINTICUATRO (24) candidatos presidenciales tienen una “percepción ilusionada” y que son unos ingenuos impajaritables cuya visión distorsionada de la realidad les hace creer sinceramente que alcanzarán el poder.
Como diría Bartola imitada por Carlos Álvarez: “Nnnooo mi ammmmooollll”.
Vamos, esto lo sabe cualquier periodista: ser candidato presidencial -salvo honorables excepciones- es un negociazo. En la mayoría de los casos, el “presidenciable” sabe que sus posibilidades son nulas, pero eso no importa.
Lo que importa son las listas al Congreso.
Cada candidato al Parlamento, en la mayoría de agrupaciones, tiene que matricularse con un aporte -ya sea para el partido o para el mismísimo presidenciable- para lograr un cupo en la lista congresal.
Además, cada número tiene su precio. Depende de cuánto ha “aportado” el candidato para lograr una buena colocación en la lista. Si me comporto con, digamos, 20 mil dólares podrían darme el número 1 ó 2 de un partido pequeño.
Testimonios de estos casos hay por docenas. Conozco de cerca un par de casos.
Ahora, el momento bursátil. Calculemos el negociazo del 2006:
24 agrupaciones x 120 cupos al congreso = 2880 matriculados
Nada mal, ¿eh? Y eso que no estamos contando los partidos sin candidato presidencial, pero que igual presentarán una lista para el Parlamento.
Un momento. Creo que me estoy excediendo de mal pensado. Soy un irresponsable.
Todo el mundo sabe que, en realidad, según la inflexible ley de partidos, los candidatos al Parlamento son aprobados por un congreso partidario, donde los miembros de la agrupación eligen democráticamente a los que serán sus representantes en el Poder Legislativo.
Sí, claro, esto es lo que verdaderamente sucede. Mil disculpas, señores candidatos.
Ver vídeo: El circo de las 12 inscripciones de la semana pasada.


