Enésima refundación peruviana
El chatito de polo rojo se llama César Acuña. Para dolor de los compañeros, acaba de ser electo como nuevo alcalde de Trujillo.
Él es sólo uno de las decenas de líderes locales (denominación más precisa que “independientes”) que se alzaron con la victoria en las elecciones del domingo.
¡El mapa político ha cambiado! se escandalizan algunos analistas. Yo creo que, en realidad, sólo lo hemos hecho más evidente.
Por eso sería exagerado decir que los partidos políticos son los (únicos) perdedores. De hecho, casi ninguno de los “independientes” que ganaron el 2002 ha sido reelecto (la excepción notoria es el buen Yehude Simon). Dice Martín Tanaka:
Tenemos movimientos regionales y locales fantasmales, que ganan, luego sufren las consecuencias de su inexperiencia e improvisación, y después desaparecen, y son sustituidos por otros similares, en un círculo vicioso.
Como también apunta Tanaka, estos movimientos son más bien caudillistas. Y los movimientos ganadores giran en torno a líderes regionales ya experimentados en política: “José Murgia en La Libertad, Vladimiro Huaroc en Junín, Juan Manuel Guillén en Arequipa, César Villanueva en San Martín, Jesús Coronel en Cajamarca, entre otros”.
Me interesa la inclusión del aprista Murgia en la lista. Y creo que también podríamos agregar a Castañeda, otro candidato personalista regional, pero ahora insertado dentro un partido improvisado insertado dentro de una alianza política tradicional.
Seamos claros: aquí lo único que ha ganado es nuestra tradición. Esa vieja costumbre de votar por los caudillos del momento. Si el Apra se llevó doce regiones el 2002 fue porque García participó activamente en esas elecciones. Si Unidad Nacional acaba de conseguir casi todos los distritos de Lima ha sido porque sus candidatos aparecían en todos los carteles abrazados de Castañeda.
(En la caida de Trujillo, además, confluyó otra de nuestras viejas tradiciones: “la contra”. En este caso, darle la contra a la hegemonía aprista en la ciudad. Ver reportaje.)
Como siempre, pasarán cuatro o cinco años y todo volverá a empezar. Nuevos caudillos -inscritos en un partido tradicional o liderando algún flamante movimiento local- remplazaran a los actuales. Repito: como siempre.
Porque en el Perú nunca ha habido partidos políticos, sólo clubes de fans/sanguijuelas del ídolo del momento. Y el domingo, el sistema de elecciones regionales sirvió para desnudar la verdad. Al respecto, tienen que leer la desopilante columna de Hildebrandt de hoy. Extractos:
La llamada crisis de la partidocracia es un invento de algunos generosos. La historia política del Perú no es una historia de partidos sino de jefazos, generalotes, caudillos y canallas. (…)
El Apra es, en esencia, una maquinaria de poder, un ingenio hecho para ganar elecciones, un teatro ambulante y eficaz que seduce presentándose como el centro menos ofensivo, aunque use las viejas palabras de Haya. (…)
Acción Popular podría ganar un torneo mundial de tautología. ¿Eso “de la conquista del Perú por los peruanos” era el eslogan de una agencia de viajes, el mea culpa de un noventayochista español o la mazamorra morada que pegaría la quincha del palacete ideológico del muy amado arquitecto? No se sabe, con todo respeto. (…)
¿Y Solidaridad Nacional? Quítenle a Castañeda el municipio y SN será una kermés del Inmaculada. No hay una sola idea, un solo conato de idea, un solo germen programático en SN, que es heterónimo del muy ágrafo Castañeda Lossio.
Como diría Homero Simpson: “Es gracioso porque es verdad”.
ACTUALIZACIÓN (16:07 p.m.) Alan García acaba de decir que lloró por la derrota en Trujillo. Y como dándome la razón, añadió, todo caudillista:
En algún momento voy a recuperar Trujillo, aunque tenga que ser candidato a la Alcaldía de Trujillo, personalmente. Yo le voy a recuperar Trujillo a Haya de la Torre.
O sea, L.Q.Q.D.
Vídeo: El Sólido Norte aprista se licuó (reportaje LVI, 20/11/06)
Link: Mauricio Mulder y “el tradicional voto aprista“
Link: Aldo Mariátegui, con toda razón, proclama ”Mi partido es el SNIP“
Link: Mirko Lauer sintoniza un poco con Tanaka
Blog: A Fernando Tuesta lo desalienta el archipiélago político



La pregunta que subyace a todo esto: ¿cómo hacer que los partidos se identifiquen con las demandas de la población? Hasta ahora siguen percibiendo que la demagogia y los fuegos artificiales son los medios para hacerlo, pero los resultados electorales les responden en la cara que no.
Una segunda interrogante, derivada de la columna de Hildebrandt de hoy: ¿hay algún potencial o material humano para construir un sistema de partidos que medianamente funcione en el Perú? Porque una cosa quedó clara en esta elección respecto al supuesto “único partido que tenemos en el Perú”: el caudillismo manda. Caído el caudillo o no interviene en la elección y la cosa se desbarranca electoralmente.
Una tercera cuestión, que quizás suena más a pregunta retórica: ¿por qué quienes estamos interesados en política no entramos o fundamos un partido? ¿Será que nuestro compromiso sólo queda en la crítica o en mecanismos de expresión ciudadana? ¿Por qué a muchos nos seduce más la idea de trabajar en organizaciones de la sociedad civil - no sólo ong’s -, en hacer blogs como estos o en hacer periodismo, como OcraM, antes que en construir mejores ofertas para adecentar la política en el Perú?
No tengo una respuesta a todo esto. Mas que todo es la reflexión final que me dejan las 2 elecciones de este año. lo peor de todo es que cada vez más me suena más a interrogante sin responder.
Saludos
Esto es casi peligroso, este sujeto es capaz de mandar al ejército y echar a patadas al nuevo caudillo trujillano…
Hasta Luego
Ay! Por que siento que estoy escuchando el mismo disco rayado de siempre…
Como dice Jose Alejandro, muerto el caudillo la cosa no funciona, y es que estamos acostumbrados a pensar que una persona es un partido, o asi nos lo quieren hacer ver (caso ollanta), ya no importan los ideales, los principios, las metas, los objetivos, los partidos políticos hoy en día son personas y como tal fracasan por su propios errores, porque somos humanos, somo tentados por el poder y caemos ante el, es por eso que vemos cada vez mas partidos que desaparecen justamente porque no son un conjunto solido de ideas sino un solo cuerpo sin cerebro.
Perú necesita deshacerse del caudillismo, pero estas elecciones no contribuyen mucho.
Un saludo
En principio los grandes partidos siempre han nacido de caudillos , creo que-entre otras razones-la gran diferencia entre un movimiento caudillista y lo que deberia ser un partido organizado con trascendencia histórica radica en el hecho de que los verdaderos líderes se encargan de sentar bases estructurales para que sea la imagen del partido la que perdure en el tiempo y no la de ellos mismos, realizar esta labor implica desprendimiento y un poco de inteligencia, Haya De La Torre sabia que algun dia iba a morir, una verdad irrefutable que cualquier persona debería comprender, es por ese motivo que formo líderes que puedan afrontar esa contingencia inevitable para el partido en el futuro. Hoy Alan Garcia no hace otra cosa que impedir el paso a los demás y demostrar que sin él el Apra no existe, ¿Quien será el lider del Apra en 30 años? ¿Little Luciana?, Por favor!!!.
En ese sentido yo creo que el APRA si fue un partido en algun momento y con un nacimiento bastante interesante y digno del orgullo de sus partidarios, siendo generosos probablemente Acción Popular también lo fue o antes de la dictadura tuvo chances de consolidación. Alan Garcia lo ha convertido efectivamente en un movimiento caudillista.
De hecho que existen mas cosas en el camino, como una ley de partidos que funcione y no sea la burla que tenemos ahora y sobretodo entender que si queremos partidos sólidos en el futuro vamos a tener que soportar a varios caudillos en este presente, porque los “partidos tradicionales” estan podridos en este momento y su refundacion es poco probable. Ojala que existan uno o dos que puedan marcar la diferencia.
Lo más feo de lo dicho por alan es que por recuperar Trujillo a toda costa, sus compañeros se dediquen a sabotear al nuevo alcalde desde el primer día. Claro que eso tampoco sería novedad en el Apra.