¿Qué pasa en La Primera?
Una decena de periodistas renunció hace unas horas al diario La Primera, de propiedad del empresario pirotécnico Ricardo Wong, amigo de Alan García.
El director Enrique Sánchez Hernani, el subdirector Manuel Valencia y el editor de política Daniel Yovera encabezan la lista de los renunciantes.
El equipo no duró ni tres meses. En noviembre, cuando Hildebrandt regresó al diario (después de renunciar en medio del escándalo de Federico Danton), Wong les garantizó completa autonomía. Y, como pueden ver en la portada adjunta, cumplió: el diario adquirió una posición independiente y el dueño no interfirió en la línea editorial.
(Bueno, cumplió a medias: Wong utilizó una portada de La Primera para ajustar cuentas con un competidor suyo)
Pues bien, en las últimas semanas empezó a cambiar la situación. Algunos de los periodistas más críticos sufrieron recortes de sueldo y, según me cuentan, esta semana Wong convocó a sus trabajadores y les dijo, con todas sus letras, que ya no quería más portadas contra el gobierno.
Resultado: en estos momentos Wong archivando unas diez cartas de renuncia.
Se comenta que el remplazo de Sánchez Hernani será un periodista cuya carrera se ha forjado en los predios de Expreso y La Razón. Como para que se hagan a la idea de cómo será la cosa.
¿Y Hildebrandt? Parece que quieren aburrirlo con el cuento de los “recortes económicos”. Habrá que ver.



Lo cierto es que La Primera se había convertido, con todas las limitaciones, en un diario bastante independiente y que incluso le daba la contra al gobierno en algunas cosas, además de difundir entrevistas buenas y notas que no pasaban los otros diarios.
H. ya lo advertía al final de su “salazarbondiana” columna del día de hoy:
“Me entero de que el dueño de este diario ha decidido despedir a un grupo valioso de periodistas, lo que ha motivado la renuncia de su director, Enrique Sánchez Hernani. Lamento la decisión del propietario de La Primera y lamento más todavía lo que ha traído como consecuencia. Debo decirles a mis lectores que mi permanencia en esta publicación depende ahora del rumbo que tome y de la calidad que pueda sostener. No seré parte de un nuevo ensayo de periodismo indigente. Aunque eso implique quedarme, por un tiempo, sin dónde opinar”.
Cito a Mafalda: “¿Libertad de prensa o libertad prensada?”.
No sería la primera vez que algún empresario meta sus cochinas garras en los medios para beneficiarse a sí mismos. Yo conozco de otro caso, el de una revista que se supone desaparecida (1995) que trata de la misma manera.Los ingenuos periodistas que caímos en sus garras pronto nos dimos cuenta de las verdaderas intenciones de este empresario… que hasta ahora no nos paga. ¿O ya te pagó, Polietileno? A mi me debe S/. 1700…
Recojo la pregunta que hace Antonio Alcoba López en su libro “Cómo hacer Periodismo Deportivo”: “¿Hasta qué punto el periodista debe ser un empleado de una empresa o ser los ojos de la sociedad en el mundo?”.
Creo que estos señores periodistas - futuros colegas - que han renunciado a La Primera han tomado la decisión correcta.
PD: Esto ya parece un deja vú, ¿verdad?
¿Y desde cuando Hildebrandt tendría dudas en trabajar para quien le diera mas billete? Es ex-empleado de Delgado Parker, Ivcher, Crousillat, Schultz. A todos los ha llamado rateros y al poco tiempo ha vuelto a trabajar con ellos. ¿Hace falta más para saber qué clase de persona es y cual será su actitud esta vez?
Saludos
Y luego tienen la cara de decir que los medios (sus medios) son independientes, o aún mejor, que lo son los (sus) periodistas.
Valientes esos diez periodistas para decir basta y preferir un poquito su libertad a un sueldo (¿recortado? ¿más bajo que el que cobrarán en otros medios?).
En fin.
Hasta Luego
El amigo Yoverix, hombre de potentísimo shot, siempre honesto y leal a sus ideas. El APRA cada día se parece más al APRA, asusta pensar a qué nos llevará esta tendencia alanista; tal vez suceda lo que dijo la Dra. Martha Hildebrandt, “y llegará el día que extrañemos a Toledo”… corren las apuestas.
en estas horas me he enterado de unos detalles extra. en verdad, lo que parece haber sucedido que fue que Wong “renunció” a algunos periodistas para forzar la dimisión de los otros. eso, sumado a la exigencia de portadas generosas, desencadenó todo.
por cierto: hoy no salió la columna de Hildebrandt.
Nada mejor que hechos como este para recordar que la comunicación es un asunto político y empresarial. Algunso periodistas, ante las advertencias de los estropicios sociales que cometen, contestan que lamentablemente “tienen que comer”, tienen que sobrevivir. El tema es complejo porque evidentemente es cierto. Pero no somos solo un estómago y mucho de lo que hacen empresarios y periodistas tiene efectos acumulativos perniciosos para todo el mundo. Incluyéndolos. El gran problema no es solo la libertad de expresar sino la libertad de pensar.