Sacharaccay
Lunes 23 de enero. Agencia Andina:
Seis vehículos fueron asaltados por un grupo de delincuentes armados en la carretera San Miguel, en la localidad de San Antonio, provincia de La Mar, en Ayacucho… Entre los vehículos violentados por unos diez fascinerosos provistos de armas cortas se encontraba una ambulancia del puesto de salud de Sacharaccay y una camioneta de la minera Techint.
Martes 24 de enero: CPN Radio:
Unos cinco presuntos asaltantes de carreteras fueron quemados vivos por miembros de los comités de autodefensa del poblado de Huallhuas, provincia de La Mar, región Ayacucho, al sur de Lima. (Nota: No fueron quemados ni fue en Huallhua)
Jueves 25 de enero. El Comercio:
De los delincuentes se sabía poco. Que trabajaban en grupo de cuatro, que se llevaban dinero, alimentos y toda la mercadería que podían, incluso la droga que algunos trasladan por este camino, uno de los preferidos por los narcotraficantes que operan al sur del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE).
Viernes 26 de enero. Mirko Lauer:
Lenta pero seguramente los linchamientos se están volviendo parte del paisaje social. Las reacciones de los medios y del público son variadas, pero siempre con un sesgo algo complaciente, al grado que no falta alguna nota que deslice entre sus líneas la expresión “justicia popular”, negativa por donde se la mire.
Lunes 29 de enero. La Ventana Indiscreta:
Ausencia del Estado, pobreza, ineficacia del sistema penitenciario, exclusión, violencia postsenderista, narcotráfico, violaciones indiscriminadas, lenidad del Poder Judicial, delincuencia, ronderos armados por el Gobierno…
Esto no es el cóctel de un (de otro) estallido social: es ya el diagnóstico de un país colapsado.
(Y nosotros (o sea, “nosotros”) discutiendo el tamaño de la chacra en Cañete del canciller Joselo García Belaúnde.)



Propongo expropiarle la chacra a Joselo…
Marco:
Vi el reportaje de ayer. Bastante bien realizado, pero también bastante crudo y revelador de una realidad que parecemos ignorar desde Lima.
Una de las cosas que la Comisión de la Verdad y Reconciliación reveló al país y no quisimos escuchar son las secuelas del conflicto armado interno. Varias de ellas se refieren a los temas que has comentado: la persistencia de la violencia como medio de resolución de conflicto, la justicia entendida como venganza, ausencia del Estado, pobreza, exclusión.
El rollo nos fue repetido en la elección pasada y parecía que algunos más lo habían entendido.
Sin embargo, a contrario de lo dicho por Cotler, parece que el miedo a Humala se les acabó y hoy han terminado haciendo lo mismo de siempre.
Lo curioso es que se pretende olvidar el mensaje matando al mensajero, es decir, a la CVR o a cualquiera que intente poner el tema sobre la mesa.
Por alli va lo que el gobierno debería pensar en resolver. Tiene las herramientas para hacerlo, pero parece que carece de la voluntad para ello.
Otra propuesto acomplejada… Aquí el problema no son “los de arriba” sino los malditos terrucos.
Más billete a las FFAA y menos lloriqueo caviar…
o sea ahora va a hablar de los “grandes temas nacionales”?
Sendero Luminoso nunca se fue, siempre ha estado ahí (aquí). Porque Sendero, al final de cuentas, no era ni es el desquicado de Guzman y sus secuaces. Sendero fue (y es) el problema de fondo (historicas taras sociales, economicas, politicas y culturales -exclusion, racismo, corrupcion, etc etc) que dio lugar a la violencia politica en los 80. Y nos volvera a reventar en la cara. Claro que los limeños recien nos empezaremos a preocupar (e “indignar”) cuando sucede algo equivalente a lo de Tarata.
Ultimamente me estoy preguntando (y no soy el unico) si no estariamos mejor con ollanta…..
tan mal estamos…