Respetando el rango
Escrito por ocraM el 12.11.2007 | noticias, sexo, sociedad
Hace unos días leí en Perú.21, que la nueva Ley de Régimen Disciplinario de nuestras gloriosas FFAA establecía que nuestros militares…
Pueden enamorarse de otro militar, siempre y cuando sea de su mismo grado. En efecto, los miembros de la FAP, el Ejército y La Marina solo podrán tener relaciones sentimentales con personal castrense de igual jerarquía, bajo pena de ser dados de baja.
A primera vista parece de locos. Tanto, que ayer nuestro Quijote favorito, Wilfredo Ardito, ya salió con la pata en alto al complicado grito de ¡inconstitucionalidad!
Pero la verdad es que no es la primera vez que escucho normas similares. Hasta donde tengo entendido varias empresas en este país, sobre todo los bancos, prohiben a sus empleados enamorarse entre sí. At all. No sé si algunos de ustedes conocen de estos casos.
Igual estas normas me dan la sensación de que no van tan en serio. Me explico: nadie es tan idiota como para alucinar que puede prohibir el amor o la arrechura, pero supongo que sí esperan reducir al mínimo posible estas relaciones y, claro, mantenerlas ocultas al resto, para no alborotar el gallinero.
Por suerte, las empresas periodísticas son más sinceras en este aspecto y no se hacen mayores problemas siempre y cuando dejes limpia la isla de edición o la sala de redacción. Gotta love this job.



November 12th, 2007 @ 1:49 pm
En Inventarte.net le entramos a toooodo. jajaja
November 12th, 2007 @ 1:52 pm
Yo se quen en Lan es igual tuve a una amiga a le que la sacaron de alli porque conocio a su esposo alli (pese a que trabajaba en otr area)
November 12th, 2007 @ 2:59 pm
El amor y el galón:
Caso 1: Cariño ya pues, ¿cuando te ascienden? ya estoy harta de que tengamos que esconder lo nuestro.
Caso 2: Querida, lo siento, pero creo que lo nuestro no puede seguir… me acaban de ascender.
November 12th, 2007 @ 3:13 pm
Me parece que esa norma rige en la gran mayoría de las fuerzas armadas del mundo. Es un pacto tácito que hacen los gobiernos con sus cachacos en aras de la profesionalidad. En el Perú, el rango no solo se respeta en esos temas sino también en el fulbito o a la hora de chupar. Un lema viejo en Chorrillos: “El rango se respeta hasta en la cama”.
November 12th, 2007 @ 3:13 pm
Eso involucrará relaciones con animales o mascotas de la empresa?
gracias,espero su respuesta atte: un fan
November 12th, 2007 @ 3:24 pm
Hey, no todos los bancos. Mira el Banco Central de Reserva. Alli todos se aman. El jefe de area esta casado con la secretaria de la gerencia, quien es prima del tesorero, quien se caso con la auditora, que es prima de un asesor que esta de novio con una contadora del banco. Es una linda familia…y lo mejor es que todos se cuidan entre si, se protegen y nunca, nunca se delatan cuando uno de la familia la caga…asi es la arrechura y el amor.
November 12th, 2007 @ 3:35 pm
Asi se evita el acoso sexual.
November 12th, 2007 @ 3:56 pm
lo de las islas de edicion lo diras por ti, no huachafazo???
JAJAJAJAAJA
el amorrrr, el amorrrrrr…
November 12th, 2007 @ 4:13 pm
Ahora entiendo eso de “mujer de altas cualidades…”
November 12th, 2007 @ 6:07 pm
Mis amigos trabajaban en un estudio de abogados conocido. Allí efectivamente prohibian a la gente enamorarse, ya que tenían miedo de que uno hiciera lobby a favor del otro para darle chamba o que se mejoren entre sí en materia de salarios y ascensos.
En una de esas, había un puesto vacante, y mi pata le dijó eso a su flaca, que estudiaba con él en la universidad. La chica firmo una declaración donde decía que no conocía a nadie de ese estudio, y que no estaba enamorada de nadie allí.
La chica entró, el pata se hizo el desentendido para no involucrarla. Ambos, no se hablaban ni se miraban en las horas de chamba, pero resulta que a la semana, los de ese Estudio se enteraron. Le dijeron a la chica que estaba despedida por mentir acerca del novio que tenía en esas oficinas. Ello a pesar, de que no trabajaban ni siquiera en la misma area. Ellos se dieron cuenta, cuando vieron el detalle teléfonico de llamadas donde alguna vez, meses atras, él la había llamado a ella a su casa y a su celular.
Injusto, porque la chica merecia al puesto. Al pata, solo le dieron un rezondrón, pero no lo botaron, ya que era un pata super chamba, y de buen cráneo, así que no les convenía tampoco. En fin. Me parece mal, que prohiban enamorarse a la gente.
November 12th, 2007 @ 6:26 pm
Estupidez de militares que otras áreas o instituciones adoptan
Muy buena la manera cómo lo describe Snuff Doj.
En algunas universidades particulares está prohibido la relación amorosa entre profe y alumna, y una amiga de EEUU me contó que allá también era igual, y que era causal de despido. Pero es diferente pues.
November 12th, 2007 @ 6:26 pm
Never de los neveres se enamoren de alguien de su chamba. Jodido, jodido.
¡Ni más! … la flaca también dispone de tu sueldo. No gracias.
November 12th, 2007 @ 6:35 pm
En muchas empresas la lógica es la siguiente: Si un jefe se enamora de su sobordinada su trato no será igual: la puede dejar llegar tarde, le va a tapar los errores, la favorece en ascensos, si se pelean la productividad de ambos puede bajar porque no van a querer trabajar juntos, etc. No quiero decir que la norma esté bien, pero algo de sentido hay detrás (se aplica no sólo acá sino en muchas trasnacionales, lo cual implica que ha habido estudios, focus groups, etc.)
En la práctica uno no puede dejar de enamorarse porque lo dice la ley o lo prohibe la empresa. Pero al menos hay reglas claras para saber encaletar el asunto.
November 12th, 2007 @ 7:15 pm
¿Para encaletar el asunto?. Al final va a terminar en hipocresia, en mentira. ¿Por qué los occidentales no somos más sinceros entre lo que pensamos y lo que sentimos?.
November 12th, 2007 @ 9:17 pm
Es una estadística conocida que el 50% de las personas que trabajan tienen romances (largos, cortos, choque y fuga) con sus colegas. El problema es cuando uno de los dos se encamota y quiere seguirla….
November 12th, 2007 @ 10:24 pm
Como dijo mi abuelita: “si no cagas donde comes, menos te enamores donde trabajas”. (En realidad mi abuelita no dijo nada).
November 13th, 2007 @ 5:20 am
Saludos
Estas cosa se hacen con una doble motivación: Evitar tratos de favor a un subordinado y evitar abusos (presión para salir con el superior y tal con pascual). Esa misma lógica lleva a muchas empresas a meterse en la vida privada de la gente.
La pregunta del millón es: ¿Esas normas resultan útiles? ¿No afectan “demasiado” a la intimidad de las personas? Lo que se debe pedir, en todo caso, es que la relación no afecte al desarrollo profesional, y esto vale si hablamos tanto de parejas como amistades y odios… Pero como es más fácil prohibir que pedir diligencia (y velar porque exista esa diligencia), pues nada, prohiben y prohiben. Y me da igual si hablamos de una gran empresa, una pequeña o el ejército.
Hasta Luego
November 13th, 2007 @ 10:59 am
Por muchos años tuve la ocasión de trabajar en uno de los bancos líderes del Perú y allí el no enamorarse de un colega era una regla no escrita bastante conocida. Aquí sólo un caso: una pareja de empleados empezó a salir a escondidas y cuando la cosa pasó a mayores - matrimonio “secreto” de por medio - uno de ellos fue amenazado con despido y obligado a trabajar en una unidad donde no tuviera contacto con su pareja.
Mis informantes me cuentan que últimamente esta regla se ha relajado bastante — quizás tenga algo que ver con que uno de los más altos gerentes de la institución sea tremendo jugador que se inventa puestos para colocar a sus trampas.
Saludos.
November 13th, 2007 @ 11:18 am
En “Peru 21″ de hoy:
13/11/2007
DONAYRE, EL HOMBRE DEL EJÉRCITO - I
Permítame un paréntesis
Tras la presentación de las actividades por el Día del Ejército, en el llamado Pentagonito, un periodista le preguntó al comandante general del Ejército, Edwin Donayre, por la nueva ley de disciplina militar. Donayre, quien estuvo muy jocoso ayer, como siempre, dijo que haría un paréntesis antes de responder, y le preguntó al periodista por su edad y si era casado. Como este contestó que tenía 30 y que era soltero, el general le dijo: “Ah, soltero maduro. maricón seguro”.
DONAYRE, EL HOMBRE DEL EJÉRCITO - II
¿Todavía hombres?
Poco después, se le consultó por el punto de la ley en el que se indica que solo se permitirá relaciones de pareja entre militares del mismo rango. Donayre primero preguntó al periodista si se refería a relaciones de hombre y mujer, o de hombre y hombre. “En algunos países van a entrar homosexuales a las FF.AA. Hay esa corriente ¿no?”, dijo y, mirando a sus generales, añadió: “Todavía bien hombres, ¿no?”.
DONAYRE, EL HOMBRE DEL EJÉRCITO - III
Y eso que quiso ser cura
Pero lo que Donayre quería sustentar era que uno debía aceptar las reglas de la institución a la que ingresa. Como ejemplo, contó que en su juventud fue seminarista por dos años, pero tuvo que colgar la sotana porque le exigían celibato. “Uno no domina ciertos instintos cavernarios y concupiscentes. Entonces dije: ¿A mí me van a imponer el celibato? Ah no. (.) Entonces colgué la sotana, di un paso al costado y busqué a la prima”, relató. ¿Bromas de cuartel? > Donayre no puede con su genio.
—
Esto lo dice el Jefe del Ejercito peruano…un dato mas, preguntenle a sus subordinados como los acostumbra “saludar” cada mañana,
Saludos
Agente 25
November 13th, 2007 @ 11:35 am
En dos medios de comunicación donde trabajé hace algún tiempo, la única condición que me pusieron al contratarme es que no “me levantara a ninguna redactora”. Y no es que tenía fama de “arrasador”. Simplemente, querían evitar:
1.- Abusos (Hay casos en que el editor se aprovecha de su autoridad para acosar y levantar a las “noveles periodistas”)
2.- “Resquebrajar el equipo”. (En muchos casos, la elegida pasa a ser la jefa en la sombra y saca provecho de su condición y eso genera lobbies y círculos paralelos)
3.- Chantaje (emocional -y sexual-) (Según me comentaron, habían casos en los que “las o los elegidos” destruyeron a sus jefes, ya sea por venganza (porque la relación se rompió) o simplemente los tenían de los huevos y eso perjudicaba su trabajo.
Pero como lo prohibido es más rico, siempre pude trabajar feliz…
November 13th, 2007 @ 12:23 pm
osea que Misa y Hikaru nunca se hubiesen podido casar?
November 13th, 2007 @ 1:25 pm
Pueden enamorarse de otro militar, siempre y cuando sea de su mismo grado. En efecto, los miembros de la FAP, el Ejército y La Marina solo podrán tener relaciones sentimentales con personal castrense de igual jerarquía, bajo pena de ser dados de baja.
MMMM… Y si solo es un vacilon? Y si no hay ENAMORAMIENTO especificamente hablando? Si simplemente fue un ¡screeeech, choque y fuga? ¿Quiere decir entonces que esta bien que milicos rangos distintos se revuelquen siempre que no se comprometan sentimentalmente….?
Ta ke esa ley parece que ta’ con hueco.
PD. Oe verda y que es de la ‘ona? Alguien la ha visto?
November 13th, 2007 @ 6:41 pm
Hace unos años trabajé en un diario importante y era regla tácita que no podían haber parejas entre los empleados. Y las veces que se producia, por matrimonio de por medio, generalmente sacaban a la chica. La razón (incluso si el novio no trabaja allí) era por las altas probabilidades de que quede embarazada y eso implicaba un “sobrecosto laboral” (pre y post). Así las cosas.
October 29th, 2008 @ 10:38 am
Para muestra un boton, chequeen el blog “El amor en los tiempos del General DOnayre”, alli se daran cuenta de que las relaciones entre diferentes rangos no traen nada bueno, en el ejercito, por lo menos, la inmoralidad que es pan de cada dia, con nombres y apellidos, un secreto a grandes voces.