El año de la no-ficción
Escrito por ocraM el 17.12.2007 | literatura, periodismo
El debate iniciado por Fantomas continuó ayer, sin querer queriendo, en la revista Domingo de La República, bajo el título de El nuevo periodismo (peruano).
En el artículo se entrevista a los cinco periodistas limeños jóvenes que publicaron libros este año: Daniel Titinger, Marco Avilés, Luis Felipe Gamarra, David Hidalgo y Juan Manuel Robles. Fragmentos del artículo:
Estos son los cinco títulos más notorios de periodismo narrativo escritos en los últimos tiempos por periodistas que apenas llegan a la base tres o la sobrepasan por poco. Dos tienen 29 años, dos 30 años, y David Hidalgo tiene 34 años. (…)
“Yo me defino como escritor y lo que hago lo considero literatura, porque esas son las pretensiones que tiene. El periodismo es una forma de ganarme la vida. Dirigí una revista llamada Helio, he sido ‘negro literario’ (escritor para otros) y he publicado notas de todo tipo en revistas de aquí y afuera. Mi búsqueda es literaria. Incluso se acaba de publicar el libro ‘Huancaína Freak’, donde hay dos cuentos míos”, hace la precisión Juan Manuel. (…)
Daniel Titinger, director de la revista Etiqueta Negra, no cree en un ‘boom’ de libros de periodismo narrativo, pero sí en una presencia importante de editoriales que arriesgan por este género. Para él siempre ha habido gente que escribía ‘paja’ y que publicaba, aunque no en las ediciones cuidadas de ahora. “Hoy un anónimo con talento tiene más posibilidades de publicar que antes”, dice. Marco Avilés, compañero de aventura en Etiqueta Negra, señala por ejemplo que Eloy Jáuregui, periodista de promociones anteriores y tremendo escritor, recién publicó el 2004 un libro de crónicas. “Es cierto que hay un interés de las editoriales, pero es reciente”, dice Marco.
A estos cinco deberíamos incorporar a Pedro Salinas, Santiago Roncagliolo, Francisco Bardales y Umberto Jara, entre otros autores que este 2007 publicaron libros de no-ficción o periodismo.
Salvo el de Roncagliolo -por el escándalo de la avalancha de errores descubiertos en los blogs, y también porque el Roncayulo viene de la literatura-, los otros han sido ignorados por la crítica. ¿Será que no son considerados “literarios”?



December 17th, 2007 @ 11:58 am
El articulo dice NUEVA GENERACION DEL PERIODISMO PERUANO que entrevista a 5 periodistas jovenes. Porque quieres incorporar a Jara si el no es NUEVO y tampoco es joven.
Ademas en una editorial española aparece el siguiente comentario con respecto a un libro suyo anterior:
“Lo más sospechoso del libro es el autor, Umberto Jara. Del diario “Expreso” pasó a dirigir “Panorama”, programa de televisión asalariado por el entonces omnipresente Montesinos, jefe del servicio de inteligencia y brazo derecho de Alberto Fujimori. Pero Jara también fue asesor de imagen de Juan Luis Cipriani, actual cardenal, quien durante la toma de la embajada japonesa por el MRTA prestaría sus servicios al gobierno en las negociaciones que despistaron a la los miembros de la banda terrorista y que los llevaron a no sospechar jamás que les explotaría una bomba en el suelo del salón donde solían jugar fulbito. Pero fue en “Hora 20″ donde Jara, como asesor, se entregó al total servicio de la mafia fujimontesinista. Y es ahora él quien escribe un libro que desprestigia sin tapujos a Vladimiro Montesinos y a Alberto Fujimori no sin antes involucrar a dichos bribonzuelos con Alejandro Toledo. Perdón, es al revés.”
December 17th, 2007 @ 12:02 pm
CARLITOS: Jara y también Salinas ya no son base 3, pero los menciono porque mi post es sobre esta suerte de boom de la no-ficción, en general. El artículo de LR es solo un punto de partida.
December 17th, 2007 @ 2:56 pm
Sobre el comentario de Carlitos y el artículo de La República. Soy estudiante de periodismo y sigo con mucho interés el periodismo de no-ficción. El comenatrio de Carlitos es mezquino. Tampoco Roncagliolo es un jovencito. Y no se trata de excluir por edades y tampoco por consideraciones políticas. Los libros de Jara son muy buenos, están muy bien escritos y han tratado temas centrales de los últimos años. Además, por algo será que, aparte de Roncagliolo, es el único de esta lista que publica fuera del Perú y con una editorial como Norma. A mi me parece un excelente escritor y un magnífico investigador. Y algo más como nos hizo notar un profesor: a partir del año 2003 cuando él publica “Ojo por ojo” empiezan a surgir este tipo de libros. Algo hay que reconocerle ¿no?
Acabo de leer su segunda edicion de “ojo por ojo” y hay que ser mezquino para no reconocerle que es autor de la mayor primicia de los últimos años.
Sobre el artículo de La República me quedo con proponer esta pregunta ¿por qué los nuevos autores son tan poseros?.
Espero que hayan comentarios y no insultos.
December 17th, 2007 @ 4:19 pm
de acuerdo con raúl, mucha mezquindad en torno a Jara, es cierto que cometió errores, pero hay otros casos similares, como el del entrevistador de Somos y comentarista de El Dominical que fue diretor del Peruano durante toda la dictadura de Fujimori. La gente se supone que cambia.
December 17th, 2007 @ 4:46 pm
cotito se refiere a Enrique Sánchez Hernani, pero no lo dice con todas sus letras.
falta crítica en ese reportaje. suena a ombliguismo eso de “periodistas que celebran a periodistas” sin leer los libros.
December 17th, 2007 @ 5:34 pm
Yo solo he dicho que el reportaje de LR agrupa a cinco periodistas jovenes con futuro promisor, que han ganado premios y que ademas titula “El Nuevo Periodismo Peruano”.
De igual modo Pedro Salinas ha publicado un libro donde entrevista a varios periodistas y el ha decidido incluir a
Alvaro Vargas Llosa, Beto Ortiz,Raúl Vargas,Rosa María Palacios,Aldo Mariátegui,Jaime Bayly,Mirko Lauer,Federico Salazar,Fernando Vivas y César Hildebrandt.
Su criterio tendra para haber escogido a ellos.
Si ustedes quieren pueden crear su propio libro o hacer su tesis con “Periodistas que vendieron su carrera al Fujimontecinismo y escriben buenos libros”.
Oye Raul, el profesor que te dijo eso no sera Alvaro Maguiña? porque eso de llamarle excelente y Magnifico a un hombre que lo unico que ha hecho es hacer un negocio con Martin Rivas para compartir regalias. A ustedes los engañan dos veces. Con razon el periodismo esta como esta.
December 17th, 2007 @ 6:17 pm
Para no desviarnos por el torcido sendero de Carlitos, insisto con mi pregunta, ¿por qué la crítica en el Perú ignora a los libros de no ficción?
December 17th, 2007 @ 10:59 pm
¿A qué críticos y qué tipo de crítica te refieres? Danos unos ejemplo.s
December 17th, 2007 @ 11:07 pm
A ver, le di vueltas a la idea y creo tener dos razones posibles de ello:
1. Lamentablemente - y creo Marco que tu lo sabrás mejor, pues te quemaste 5 años en la PUCP para ser lo que eres - creo que los críticos literarios siguen viendo al periodismo (y sobre todo al periodismo peruano) como algo de segunda categoría. Es cierto que hay colegas que desmerecen la profesión (como también hay críticos que lo hacen), pero el nivel de estas publicaciones que presentas en este post - por lo menos de la mayoría - es bastante bueno. Y es curioso ese desmerecimiento, considerando que varios candidatos eternos al Nobel también hacen crónica o que todos los críticos lamentaron la muerte de Norman Mailer. Creo que a veces se peca, en esto de la crítica, en anglocentrismo o, mejor dicho, en creer que lo que lo que se hace aquí en términos de prensa no es valioso.
2. Lo segundo es no entender que la crónica también es un género literario que no es menor. Ya mencioné el ejemplo de Mailer. El otro es A Sangre Fria de Capote. Claro, ninguno de estos libros es una obra de ese vuelo, pero si son buenos trabajos. Y no es una cuestión de ahora. Basta leer Grandes Sobras, Muerte en el Pentagonito o La Calavera en Negro para ver que un trabajo de ese vuelo cuenta con recursos literarios bastante altos en el Perú.
December 17th, 2007 @ 11:27 pm
Sòlo una aclaraciòn a Godoy: a sangre fria no es una crònica o un reportaje, es una novela a secas, que se sirve de esos recursos (esta bien si lo llamo asì) para contar una historia de ficciòn.
Saludos
December 17th, 2007 @ 11:32 pm
Deberían escribir un libro, OCRAM, JAG, EL MORSA Y CHRISTIAN MANRIQUE. Al menos, yo lo compraría.
December 17th, 2007 @ 11:54 pm
“¿por qué la crítica en el Perú ignora a los libros de no ficción?”
porque el nu periodismo cae en algunos sentidos comunes que a veces caen peor que la leche a los intolerantes a la lactosa: malditismo urbano pop pero descafeinado (como decir que sales a jalar con tus amigos pero que en el último minuto te arrepientes).
sin restarle importancia para nada, son libros que se agolpan a veces en el baño para leer tranquilo, sin preocupaciones, todo cool y relajado. o en el avión. ojo, me parece importantísimo que existan libros así, sino todos estaríamos yendo a la farmacia donde alan garcía compra sus pastillas de litio. pero como que algo falta.
December 17th, 2007 @ 11:59 pm
ojo, hago referencia al “nu periodismo”, de esta generación que sacó revistas recontra de época como etiqueta negra, vaho (que justo leí hoy en una peluquería esperando a mi novia), entre otras.
es como que una generación que busca terminar escribiendo en rolling stone y no encontrar un caso watergate (que parece que es lo que siempre buscan gorriti, jara, entre otros).
December 18th, 2007 @ 12:21 am
Buena acotación de Roberto: el etiquetismno es una cosa, la no ficción de investigación es otra. Creo. No veo mucho parecido entre La calavera en negro y Lima Freak.
Replanteo la pregunta de Ocram:
¿Por qué la crítica en el Perú ignora a los libros de no ficción? ¿Por qué la prensa en el Perú ignora a los libros de ficción (en su mayoría)?
December 18th, 2007 @ 12:54 am
Escribo esto, al margen de que Marco, inmerecidamente, me haya nombrado entre los que hemos publicado libros sobre crónicas este año. No es mi interés defender mi obra, al fin y al cabo, de eso se encargan los otros, pero también es cierto señalar que el “año de la no ficción” es una entelequia que sigue dando vueltas constantemente. Es decir, la crónica como recurso literario y como genero narrativo ha logrado por derecho propio su espacio, su lugar y su pedestal, no solo desde el 2007 y no solo porque estas se agrupen en una compilación o en un libro. Hace ya un tiempo circula por el Perú una de las mejores revistas, llamada Etiqueta Negra, y de ahi han salido plumas como las de Toño Angulo, Titinger, Vilela, el chino Villanueva, Marco Avilés y etc y, además, la sección Contracorriente de El Comercio siempre nos saca cosas relamente notables. Y por ahi, a veces, hay cosas geniales en Esther Vergas, el Luis Miranda de la etapa escrita y los Paredes, los Gamarra, los Robles (Lima Freak está chévere). y, claro, Beto Ortiz, un gran cronista de su género y su etapa. Y, cómo olvidarnos, del gran Jaime Bedoya (todos ellos secundando a uno de los precursores posmo del género en el país como Eloy Jáuregui). Y así ,tantos y tantos, no solo acá sino también en provincias (y de modo silencioso, en forma perseverante, a veces ninguneado y otras veces ignorado), pero el género (y la creación más allá de los extramuros limeños) existen y goazn de muy buena salud,al margen que a un sector de la crítica, la encorsetada, la totalitaria y la que pretende convertirse en ese canon estreñido y apolillado, se le dé por mirar a otro lado o dedicarse al autobombo, sea por desdén, desconocimiento o mala leche. Ojalá no sucediera, pero más de una vez se ha visto (no solo acá, en todas partes se cuecen habas), y ante ello, irónicamente, la mejor respuesta es la obra y la constancia. Por eso la crónica y la literatura de no ficción ha tenido la mayor cantidad de exponentes y la mayor pluralidad y riqueza en estos tiempos austeros y desmemoriados. En todo caso, el tiempo y la historia hablan por sí mismos y a varios de los que he nombrado en este post más extenso que de costumbre se les hará justicia, en cuanto a su calidad y valor como testimonio de su tiempo.
December 18th, 2007 @ 8:30 am
sere malasangre con malasangre:
lo de la republica es simplemente señalar lo que es un hecho: los libros de no-ficcion viven un pequeño apogeo con la contribucion de las nuevas generaciones. pero no confundir: un buen libro de no-ficcion no necesariamente tiene que ser “literario”. “la calavera en negro” es muy interesante como caso, pero como “estilo” es un desastre, incluso como un libro simplemente unitario. gorriti no ha resultado un buen escritor de largo aliento (en columna esta bien).
lo mismo va para “muerte en el pentagonito”. uceda prefirió usar un estilo llano y ordenado, y el libro se lee muy bien. pero ambos libros, como toda la no-ficcion, vale sobre todo por la informacion y por cómo esa informacion es presentada para hacerse convincente. o sea, como se usan y se presentan las pruebas. en este sentido, los libros del IEP son también de no-ficcion, pero no son libros hechos para el consumo amplio ni para el publico en general, lo que sigo creyendo es un error espantoso además de, me atrevo a decir en plan de joda, poco cívico. y no es porque los lectores peruanos no seamos “competentes”, sino porque tendríamos que tener cincuenta vidas para ser competentes en TODAS las especialidades que poseen los autores.
por mas retorica que exista en “lima freak”, creo que robles fue claro en decir que todo lo que se cuenta ahi es verdad, o sea, que sí investigó. de ahí a que crea que es capote o que malasangre lo busque ningunear, es ya un asunto personal.
tambien estoy en desacuerdo con malasangre sobre su apreciacion de la atención que tienen los libros de ficcion. es obvio que a éstos sí se les toma en cuenta: la mayoría de reseñas en prensa son de libros de ficcion (prosa y poesia). alguna vez leyeron una reseña de “Muerte en el pentagonito” más allá de la consabida frase “libro imprescindible”?
sin embargo, nosotros si podemos tenerlos en cuenta. propongo que hagamos un ranking de los libros de no-ficcion importantes o ineludibles: desde el caso banchero hasta ciudadano fujimori; desde la utopia arcaica hasta la cuarta espada. y pregúntense si acaso son o no más “útiles” que los libros de ficcion. por eso mi pregunta final del post que linkea ocram…
December 18th, 2007 @ 9:25 am
suave roberto: las manuelas te podrían linchar con eso de que leiste vaho en la peluqueria esperando a tu novia, como si a la mujer sólo se la pudiese identificar con ese tipo de lectura, como dices, “descafeinado”.
como dijo un arqueólogo: la discriminacion “se construye sobre las distintas performances cotidianas, sobre nuestra manera de hablar, que finalmente, ubica a las personas cada una en su sitio.”
saludos
December 18th, 2007 @ 9:53 am
Malasangre, ya resolviste sin querer queriendo el enigma. La serpiente se come la cola, una pregunta responde a la otra.
¿Crítica? ¿Cuál crítica? No hay más que reseñas. En las reseñas no hay más que amiguismo, la mayoría de las veces. Los literatos son amigos de literatos y los periodistas son amigos de los periodistas. La pregunta debería ser ¿Por qué los literatos no son amigos de los periodistas y vice versa?
¿Cuál salió primero “Muerte en el pentagonito” u “Ojo por ojo”? En todo caso ¿Jara, gran escritor? No he leído su reciente libro pero después de leer el primero, no me interesa. Fuera de que la idea principal de aquel libro es interesante (Tarata fue una venganza de Sendero por lo de Barrios Altos), el estilo es ¡PUAJ! Jara trata de anteponer su estilo “literario” a lo que cuenta y patina. Quizás, hubiera pensado otra cosa si no hubiera leído ese libro inmediatamente después del monumental “Muerte en el pentagonito”, un libro donde ocurre exactamente lo contrario. En todas las cuchicientas páginas del libro creo que sólo en una, en un pedacito, Uceda hace una imagen “literaria”, en el 99.9% restante deja que las cosas se cuenten solas y para mí el resultado es una maravilla; lástima que todo lo que cuenta haya ocurrido de verdad, como dijo alguien.
Si los libros de nuevo periodismo son capaces de estremecerme como lo hizo “Muerte en el pentagonito”, excelente, si no, mejor miro para otro lado. Tampoco estoy pidiendo demasiada violencia porque uno de mis libros favoritos es “Por favor mátame, la historia oral del punk” un libro de crónicas construido de tal manera que (ojo, nuevos periodistas) carece de narrador (creo que Uptight, el de Velvet Underground, salió antes y con el mismo estilo, pero me gustó más Please kill me)
December 18th, 2007 @ 4:07 pm
fantomas: estar con una novia feminista me excomulga de cualquier cosa
pero, fue totalmente cierto. era vaho. era peluquería unisex.
December 18th, 2007 @ 7:33 pm
¿Me parece o en la foto Rafael Rey Rey le está mirando las tabas (y sacando su línea) a Gastón Acurio?
December 19th, 2007 @ 4:41 pm
Mi intención no es ningunear al autor de Lima Freak. Sólo digo que no encuentro mucho parecido entre obras como La calavera en negro, Ojo por Ojo y Muerte en el pentagonito comparadas con los otros libros citados. Quizás Sombras de un rescate de David Hidalgo sea una especie de punto medio entre el etiquetismo hecho libro y el periodismo de investigación: una manera fluida y ligeramente estilizada de acercar información dura a más lectores, aunque sin ningún aporte novedoso (Jara lo dijo todo antes). En fin, que siga el debate.
Otra pregunta: ¿por qué la crítica tampoco le da bola a las reseñas literarias que hace Rocío Silva Santisteban en Caretas? ¿Sólo porque reemplaza a Thays?
December 20th, 2007 @ 5:02 pm
Me pregunto si los que aplauden a estos periodistas escritores se han fijado en los garrafales horrores ortográficos (perfil de Hermoza del señor Gamarra) y errores tipográficos (en varias de las historias del libro de Robles)que nos traen sus páginas.
Es fácil decir que se investiga cuando lo que se hace es recopilar, un poco de aquí y de allá de todos los diarios nacionales, blogs, revistas y más. Eso es muy sencillo. Lo demás es buen marketing, amigos en Etiqueta Negra y en los medios. El mejor me parece David Hidalgo, acusioso y buen periodista. Marco Avilés no es el mismo que hizo patinar a Rafo León? Es fácil copiar y fantasear. Creo que todos deben ser más rigurosos y no hacer sentir a estos chicos base 3 que ya son analistas, brillantes y hermosos.
Qué facil es hacer periodismo copiando, con otras palabras por supuesto, la información de otros.